¿Sabías que lo que comes afecta tu nivel de estrés y energía?
- CEA DAYTONA

- 12 sept 2025
- 2 Min. de lectura
Alimentación, Estrés y Fatiga: Factores invisibles que ponen en riesgo tu seguridad vial
Cuando hablamos de seguridad vial solemos pensar en cinturón, semáforos o velocidad. Pero hay tres factores silenciosos que también pueden causar accidentes: la alimentación, el estrés y la fatiga.

1. Estrés y conducción
El estrés al volante no solo genera incomodidad:
Aumenta la agresividad y la impaciencia.
Reduce la capacidad de reacción.
Hace que se cometan más errores en la toma de decisiones.
El estrés acumulado por trabajo, tráfico o problemas personales puede llevar a una conducción temeraria o distraída.
2. Fatiga: un enemigo silencioso en carretera
La fatiga es una de las principales causas de siniestros viales. Se estima que 1 de cada 5 accidentes graves está relacionado con conductores cansados.Los síntomas de fatiga son:
Párpados pesados, visión borrosa.
Cabeceo o microsueños.
Tiempo de reacción más lento.
Pérdida de concentración.
Conducir cansado puede ser tan peligroso como conducir bajo efectos del alcohol.
3. Alimentación y seguridad vial
Lo que comes antes de conducir influye directamente en tu rendimiento:
🍔 Comidas muy pesadas: provocan somnolencia y lentitud.☕ Exceso de café y azúcar: dan energía rápida, pero luego causan bajones que afectan la atención.🍎 Alimentación equilibrada: frutas, verduras, proteínas y agua ayudan a mantenerte alerta y con energía estable.
Un conductor bien alimentado responde mejor y con más seguridad.
4. Recomendaciones prácticas para conductores
No conduzcas en ayunas ni después de comidas muy copiosas.
Bebe suficiente agua durante el viaje.
Evita bebidas energizantes en exceso.
Haz pausas activas cada 2 horas en trayectos largos.
Duerme mínimo 7 horas antes de conducir.
Si estás estresado, respira profundo y evita tomar el volante en estados de ira o ansiedad extrema.
✅ Conclusión
La seguridad vial no depende solo del vehículo o de las normas, también de tu estado físico y mental. Alimentarte bien, controlar el estrés y evitar la fatiga puede ser la diferencia entre llegar a salvo o estar en riesgo.
Recuerda: la mejor decisión de un conductor responsable es cuidar su cuerpo y su mente antes de salir a la vía.




